La historia de Leonidas Fender, el inventor que revolucionó la industria musical

23 de agosto de 2020

La historia de Leonidas Fender, el inventor que revolucionó la industria musical

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La historia de Leonidas Fender, el inventor que revolucionó la industria musical

¿Quién fue Leonidas Fender y cuál es su historia?

A sus 56 años, un inventor y empresario estadounidense decide vender su exitosa fábrica de instrumentos musicales luego de ser diagnosticado con una enfermedad terminal. 25 años más tarde, tras cambiar de médicos, curarse, fundar otras dos compañías de instrumentos musicales y generar cientos de patentes, dejó un legado invaluable en la industria de la música... ¿Cómo lo logró?

El protagonista de esta historia es Leónidas Fender, también conocido como Leo Fender, quien nació el 10 de agosto de 1909 en Anaheim, california.

A los 8 años de edad, la vida le pondría un enorme reto, pues se le desarrolló un tumor en su ojo izquierdo, ocasionándole que tuvieran que removerle su ojo y reemplazarlo con uno de vidrio.

Su amor por la música comenzó desde muy joven. Intentó aprender a tocar Piano, pero luego decidió pasarse al Saxofón. Sin embargo, nunca pudo dominar completamente estos instrumentos y dejó de lado la música cuando encontró su verdadera pasión…

Un día, cuando tenía 13 años, recibió un regalo de parte de su tío que tenía un taller de automóviles; se trataba de una caja con algunas partes de radios dañadas y una batería. Allí, el joven despertaría una gran curiosidad por la electrónica y desarrollaría su habilidad inventiva.

Algunos años más tarde, visitó el taller de su tío en la ciudad de Santa María y se sorprendió al ver que este había construido un radio completo con distintas piezas. El sonido que provenía del dispositivo era muy fuerte y dejó impresionado a Leo, quien pudo descubrir nuevos detalles musicales en sus canciones favoritas.

Con las enseñanzas de su tío y gracias a su espíritu autodidacta, comenzó a reparar radios a sus vecinos mientras terminaba la secundaria.

En 1928, ingresó al Fullerton College a estudiar contaduría. En sus ratos libres seguía aprendiendo de electrónica, aunque jamás tomó una clase de la materia. Poco a poco empezó a explorar y reparar otro tipo de aparatos electrónicos.

Tras terminar sus estudios universitarios, solo pudo encontrar un trabajo en una fábrica de hielo como mensajero, pero gracias a su arduo trabajo y compromiso logró ascender al cargo de contador en dicha empresa.

Para principios de los años 30, Fender era muy conocido en su vecindario por reparar y construir todo tipo de aparatos electrónicos, por lo que constantemente lo contactaban líderes de bandas musicales para construir sistemas complejos que permitieran amplificar el sonido en grandes salones de baile.  Sin embargo, él sólo hacía esto en sus ratos libres y le representaba apenas unos ingresos extra, así que no dejaba de ver la electrónica cómo un apasionante hobbie. Y, aunque su idea era trabajar por el resto de su vida en lo que había estudiado, una gran crisis lo obligaría a explotar su máximo talento.

Inventor Leo Fender

Emprendiendo en medio de la crisis

La gran depresión de los años 30 terminó por afectar la vida de Fender cuando este trabajaba como contador para el departamento de autopistas de california. Con esta gran crisis, el gobierno se vio obligado a hacer recortes y su trabajo desapareció de la noche a la mañana. Él no se dio por vencido y pronto encontró trabajo como contador en una empresa de neumáticos; “total, los automóviles siempre necesitarían llantas”, pensó Leónidas, pero se equivocó, pues la gran depresión trajo consigo una enorme incertidumbre y esto hizo que ni siquiera se vendieran automóviles por esos tiempos. Así que, debido a esta difícil situación, terminó por perder su trabajo luego de seis meses.

Devastado y sin saber qué sería de su futuro, se vio obligado a regresar a Fullerton. Pidió un préstamo a uno de sus amigos por $600 dólares y abrió una tienda de reparación de radios; aquello que era un hobbie se convirtió en su única esperanza para salir adelante. Así nació “Fender radio service” en 1938.

Gracias a la fama que había logrado construir en años anteriores, su negocio despegó rápidamente, recibiendo varias docenas de radios para reparar cada día. Los músicos y las bandas comenzaron a ir a su tienda para que nuevamente les fabricara sistemas de sonido. Poco a poco, comenzó a construir, vender, rentar, reparar y realizar mantenimiento a todo tipo de equipos de sonido.

Para la fortuna de Fender, en esa época se hicieron muy famosas en el sur de California las guitarras acústicas amplificadas, por lo que constantemente recibía amplificadores para reparar y mejorar. Su espíritu inventivo lo llevó a experimentar distintas mejoras en estos y comenzar a vender dichas modificaciones como propias.

El negocio era muy próspero y por fin parecía que Leo había encontrado en qué desempeñarse; sin embargo, para 1939 comienza la segunda guerra mundial, ocasionando que muchos civiles fueran reclutados como soldados para las filas del ejército, aunque Leónidas se salvó debido a la falta de su ojo izquierdo.

La historia de Leo Fender

Revolucionando la industria de los instrumentos musicales

Por aquella época, conoció a Doc Kauffman, un músico e inventor que había trabajado varios años para la empresa de instrumentos Rickenbacker, donde construyó y vendió guitarras Hawaianas “Lap Steel”.

Ambos se hicieron buenos amigos y decidieron unir sus conocimientos para fabricar y vender sus propias guitarras Hawaianas amplificadas, así nació en 1944 “K&F manufacturing company”. Un año después, Fender consiguió su primera patente, se trataba de un micrófono para amplificar la guitarra Lap Steel. También, diseñó un amplificador para el instrumento y lo vendían como un combo.

Las ventas del instrumento no eran muchas, pero dejaban muy buenas ganancias, por lo que Leo se dio cuenta de que era mucho más redituable fabricar instrumentos y sistemas de sonido que repararlos. Sin embargo, su Socio Kauffman decide dejar la empresa en 1947.  Este hecho hizo que Leónidas, renombrara la compañía a “Fender Electric instruments company”. Paralelamente seguía teniendo su taller de reparación de radios, pero ya no era atendido por él, pues había subcontratado otras personas para poder dedicarse a su nuevo proyecto.

A finales de la década de los 40, las guitarras acústicas amplificadas eran las más utilizadas en todos los rincones de Estados Unidos; sin embargo, la popularidad de los grandes salones de baile hacía que los músicos necesitaran instrumentos que sonaran más fuerte, sin generar ruido de retorno, fueran más baratos y duraderos; así que, las guitarras de cuerpo sólido que ahora conocemos como “Guitarras eléctricas” comenzaron a tomar mucha popularidad.

Fender identificó esta oportunidad de mercado y decidió aventurarse a inventar su propio modelo de guitarra sólida. Trabajó por dos años perfeccionando un prototipo de guitarra en compañía de George Fullerton, un viejo amigo suyo que entró a trabajar en la compañía en 1948. Ellos querían crear un instrumento que fuera fácil de tocar, permitiera al musico una acción rápida, fuera fácil de afinar, fuera cómodo y pudiera ser usado a alto volumen. Guiados por este objetivo, lanzaron en 1950 la guitarra “Fender Esquire” de un solo micrófono. Sin embargo, el instrumento seguía teniendo algunos problemas de construcción que solucionaron rápidamente y lanzaron una revisión de este un año después con el nombre ”Broadcaster”, pero fueron demandados por la compañía Gretsch, que ya tenía una batería con un nombre fonéticamente similar: Broadkaster. Entonces, cambiaron el nombre de su guitarra por “Telecaster”. Dicho instrumento, contaba con dos micrófonos, un par de piezas de madera sólida y un sonido muy particular que comenzó a ser usado por montones de exponentes de la música country, convirtiéndola en una de las guitarras más populares de la historia.

Para 1951, el negocio de fabricación y venta de guitarras era un completo éxito, lo que motiva a Fender a cerrar su viejo almacén de reparación de radios para enfocarse de lleno a la fabricación de instrumentos y amplificadores.

Pensó en mejorar su guitarra "Telecaster", pero basado en las opiniones de sus clientes que le pedían dejarla como estaba y solo seguirla fabricando, optó por diseñar un modelo completamente nuevo.

Para ese nuevo diseño implementó características como un cuerpo con un estilo más moderno, la incorporación de un vibrato, un puente que permitiera ajustar las cuerdas individualmente y tres micrófonos en distintas posiciones que podían ser seleccionados o combinados por el usuario, permitiéndole así una gran variedad de sonidos.

Luego de más de dos años prototipando, iterando y perfeccionando su nuevo modelo de guitarra en compañía de varios expertos, por fin en 1954 sale al mercado la “Stratocaster”, quizás hasta nuestros días el modelo de guitarra eléctrica más conocido, común y copiado de la historia, usado por cientos de estrellas musicales de distintos géneros y épocas. Uno de los legados indiscutibles de Leo Fender.

Durante este mismo periodo de tiempo, había notado los problemas que tenían los músicos que tocaban el contrabajo, que no podían hacer que su instrumento sonara tan fuerte como los otros. Además, los contrabajos son instrumentos de gran tamaño, difíciles de transportar y muy delicados, por lo que pensó en diseñar un instrumento en paralelo con la Telecaster, que tuviera también un cuerpo sólido, trastes para permitir tocar las notas con mayor precisión y micrófonos incorporados para poder amplificarse fácilmente. Así, en 1951 hace dos nuevos lanzamientos: el ”Precision Bass”, conocido como el primer bajo eléctrico de comercialización en masa de la historia; y el “fender Bassman”, un amplificador especial para bajo eléctrico. Ambos inventos se hicieron muy populares y fueron adoptados por gran cantidad de músicos que animaron a Fender a mejorar su diseño, quien año tras año añadía nuevas características al instrumento.

No fue hasta 1960 que decidió crear un modelo nuevo, conocido como ”Jazz Bass”, que, al igual que su antecesor, gozó de una popularidad inmediata, y aún a nuestros días es utilizado por miles de músicos profesionales y entusiastas alrededor del mundo.

Estas innovaciones e inventos impactaron el mundo de la música y la forma en que esta se hacía, lo que le brindo a Leo y a su marca Fender un gran prestigio y renombre, pero justo cuando se encontraba en la cumbre de su carrera, un amargo suceso lo hizo desistir de su exitosa empresa…

Leo Fender

Encontrándose de cara con la muerte

En la década de los 50, contrajo una infección conocida como Faringitis estreptocócica que poco a poco fue mermando su salud, hasta el punto de no permitirle trabajar en su fábrica y proyectos.

Para finales de 1964, los médicos le dijeron a Fender que solo le quedaban 6 meses de vida, por lo que decidió vender su compañía para jubilarse tranquilamente; total, se había casado en dos ocasiones, pero nunca tuvo hijos. Fue así como en 1965, con 56 años de edad, vendió su empresa a la CBS por $13 millones de dólares.

Parte del trato que firmó incluía una cláusula en la que se comprometía a ser consultor de la compañía y no podría crear ningún tipo de empresa relacionada con la fabricación de instrumentos musicales por al menos 10 años. Fender no vio ningún problema, pues, según sus médicos, probablemente para ese entonces ya habría fallecido. Sin embargo, poco tiempo después de efectuada la venta, con el dinero obtenido decide cambiar de médicos, y estos lograron curar su infección sin problemas.

Lleno de vida y nuevas ideas, comienza a financiar a un par de emprendedores (entre ellos, uno que previamente había trabajado como agente de ventas en su compañía), para que juntos crearan una nueva compañía de diseño y fabricación de instrumentos, pero, debido a su clausula con la CBS, Leo solo puede permanecer como socio silencioso.

Luego de varios cambios de nombre, finalmente nombraron a la empresa “Music Man” en honor al mismo Leo Fender y su legado.

Para 1974, ya estaban vendiendo instrumentos y amplificadores diseñados por Leo.

Para 1975, la cláusula con la CBS expira y Leo Fender es nombrado presidente de Music Man.

Una de sus mayores aportaciones al mundo de la música con esta empresa fue la invención y diseño del modelo de bajo eléctrico ”StingRay”, lanzado en 1976, que contaba con una construcción muy similar al Jazz Bass, pero que en cambio contaba con circuitos electrónicos activos que le brindaban al instrumento mayor potencia.

Para el año 1979, Leo tuvo varias diferencias con la junta directiva de Music Man y decidió retirarse para fundar en compañía de varios viejos amigos (entre ellos George Fullerton), la empresa G&L Musical Instruments, para producir y vender guitarras basadas en los modelos de Stratocaster y Telecaster, pero a las que incorporaban nuevas mejoras electrónicas, funcionales y estéticas, todas diseñadas y lideradas por Leo Fender, quien nunca paró de trabajar incansablemente para hacer realidad sus ideas a pesar de jamás haber aprendido a tocar la guitarra.

En dicha empresa paso los últimos años de su vida, compartiendo sus conocimientos y enseñanzas con trabajadores que luego se convertirían en grandes luthieres.

Legado de Leonidas Fender

El legado de Leonidas Fender

Leónidas Fender fallece el 21 de marzo de 1991 a la edad de 81 años luego de sufrir fuertemente de Parkinson, dejando un legado inigualable en la industria de la música. Se estima que, para el momento de su fallecimiento, contaba con una fortuna de $95 millones de dólares de la época.

En el año 2010, la empresa Fender obtuvo ingresos por más de $700 millones de dólares en ventas.

Actualmente, se estima que se fabrican cerca de 250 mil guitarras Fender al año, esto sin tener en cuenta las réplicas de distintos fabricantes que llevan la esencia de los diseños que Leo creó. Entre las guitarras más costosas de la historia, se encuentra una Fender Stratocaster tocada por el guitarrista de la banda Pink Floyd, David Gilmour, la cual fue subastada por $3.975.000 dólares en el 2019, imponiendo un nuevo récord y cuyas ganancias fueron donadas por el músico para realizar obras contra el cambio climático.

Así concluimos la inspiradora historia de Leo Fender, un genio creativo y perseverante que, a pesar de las adversidades, supo reponerse y sacar partido de su talento y habilidades, convirtiéndose en una de las mayores leyendas de la industria musical por sus valiosos aportes e innovaciones en la fabricación de instrumentos. En sus propias palabras:

“El diseño de cada elemento, debe ser pensado para que sea fácil de hacerse y fácil de reparar. Si algo es fácil de reparar, es fácil de construir.”

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Este articulo tiene 2 comentarios

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john jaime garavito delete 1 de septiembre de 2020, 9:22

excelente caso
de un emprendedor que paso a la historia por su creatividad y persistencia..mi hijo cuando cumplio 15 años me pidio de regalos un bajo..yo le compre uno y cuando lo vio me dijo..papá debe ser FENDER y tuve que devolverlo..que excelente imagen de marca

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Michelle Scarlet delete 3 de septiembre de 2020, 3:40

los instrumentos clásicos hacen que la música sea más interesante y es muy adecuado como ringtone para el teléfono de todos.

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