El exitoso empresario peruano que comenzó vendiendo bolsas en la calle

26 de enero de 2020

El exitoso empresario peruano que comenzó vendiendo bolsas en la calle

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El exitoso empresario peruano que comenzó vendiendo bolsas en la calle

La historia de Augusto Allcca Álvarez, fundador de “Gamarra moda plaza”

En el año de 1993, vendía bolsas en las calles de Lima en Perú para mantener a su esposa y a sus tres hijos. Hoy en día es dueño de dos centros comerciales, y es el gerente general de uno de los centros comerciales más grandes del Perú, con más de 2 mil locales comerciales y 90 mil metros cuadrados; un ambicioso proyecto que costó $120 millones de dólares. ¿Cómo lo ha logrado?

El protagonista de esta historia es Augusto Allcca Álvarez, quien nació en 1960 en la provincia de Chanchamayo en Perú.

En 1993, debido a la violencia y la pobreza que se vivía en Perú por la hiperinflación, se vio obligado a mudarse junto con su esposa y sus tres hijos a Lima.

Allí se establecieron en un terreno invadido a las afueras de la ciudad. Sin dinero en sus Bolsillos, Augusto buscó un préstamo en el banco, pero lo único que pudo obtener fueron $20 dólares debido a su falta de garantías financieras.

Con ese capital y una gran determinación, compró 5 paquetes de bolsas con la idea de venderlas para ganar algo de dinero y luego reinvertirlo en más bolsas.

Todos los días, junto con su esposa y sus hijos, viajaba al centro de la ciudad para vender las bolsas desde las 7 de la mañana hasta las 9 de la noche. Ganaba aproximadamente $12 dólares diarios, suma que apenas podía asegurar el sustento diario de su familia.

Con el pasar de los días fue acumulando parte de las ganancias de las ventas y las invirtió en diferentes productos, cómo cucharas y camisetas.

Poco a poco el negocio de las ventas informales se hacía más rentable para este emprendedor; sin embargo, las autoridades y los propietarios de los negocios formales de la zona unían esfuerzos para ahuyentar a los vendedores ambulantes. Augusto llegó a recibir todo tipo de maltratos, pues los dueños de los negocios le lanzaban agua y basura. Incluso un día llegó a perder toda su mercancía de camisetas luego de que le lanzaran desechos mientras vendía.

“Yo trabajaba en la calle y tapaba la visión de sus tiendas; creo que por eso ellos actuaron de esa forma. Al inicio me sentí muy mal, no entendía la situación, pero seguí adelante. Ahora somos todos buenos amigos.” -Dijo Augusto en una entrevista.

Mucho sacrificio y un gran sueño en mente

Cansado de esta situación, y con el sueño de ser algún día el dueño de su propio local comercial, decidió junto con su esposa hacer un gran sacrificio… por un periodo de 10 años no gastarían dinero en cosas innecesarias, dejarían las reuniones sociales e intentarían ahorrar el máximo posible.

El tiempo pasó y sus hijos comenzaron a aportar en el sueño familiar, vendiendo dulces y juguetes en la escuela, y ayudando con las ventas de mercancía los fines de semana.

Pasados 4 años, la familia solo logró ahorrar $3 mil dólares, suma que apenas les alcanzaba para 1 metro cuadrado en el centro de la ciudad; así que Augusto tomó la sabia decisión de asociarse con otros vendedores ambulantes.

Logró reunir 64 socios y juntos aportaron la suma de $118 mil dólares. Con ese dinero pidieron un préstamo al banco por más de $700 mil dólares y adquirieron un terreno en el centro de la ciudad, donde construyeron un centro comercial que actualmente cuenta con 15 pisos. Cada socio se hizo acreedor de dos locales comerciales y una bodega. Hoy en día el arriendo de cada local cuesta alrededor de $1.500 dólares.

Con el pasar de los años, y gracias al éxito comercial de sus negocios, Augusto y sus socios lograron construir dos centros comerciales más en distintos puntos de la ciudad.

Parecía que la vida al fin le estaba sonriendo a Augusto, pero entonces ocurrió una catástrofe…

Levantándose con más fuerza después de la caída

En el 2005 un accidente ocasionó un incendio en uno de los locales de su centro comercial. El incendio se propagó hasta convertir en cenizas los locales y la mercancía, generándoles pérdidas por más de $50 mil dólares. Fue un golpe devastador para Augusto, pero él no estaba dispuesto a rendirse.

Puso en práctica aquellos principios que le permitieron construir su imperio comercial la primera vez y pudo recuperarse tras varios meses de trabajo incesante.

Su sociedad creció hasta convertirse en un grupo empresarial que gestiona proyectos con más de 5 mil asociados, en su mayoría ex vendedores ambulantes.

Un ambicioso proyecto: el centro comercial más grande de Perú

En el año 2013 pusieron en marcha su más ambicioso proyecto: el centro comercial más grande del Perú construido hasta esa fecha. Cuenta con 2.300 locales comerciales distribuidos en 6 pisos, 600 estacionamientos y está construido sobre 90 mil metros cuadrados. El costo total del proyecto fue de $120 millones de dólares y el precio de los locales oscila entre los $20 mil y $30 mil dólares.

En el 2018, luego de 3 años de construcción, se inauguró el centro comercial “Gamarra moda plaza”, en el centro de la ciudad de Lima. Detrás del proyecto han estado involucradas miles de personas guiadas por la visión de Augusto.

Actualmente, Augusto tiene 60 años y tiene 5 hijos. Vive junto con su esposa en una modesta casa de 3 pisos en el centro de la ciudad, es dueño de tres centros comerciales y ejerce como gerente general del grupo empresarial que alguna vez nació en su cabeza solo como un sueño. Sus hijos ya tienen sus propias tiendas; y dos de ellos, de hecho, crearon una marca de ropa propia que se vende en diferentes locales por toda la ciudad de Lima. Diariamente se dedica a administrar sus proyectos y busca siempre que puede impulsar a aquellos colegas vendedores ambulantes que quieren salir adelante y formalizarse.

Así concluimos la inspiradora historia de Augusto Allcca Álvarez, un exitoso empresario que jamás desfalleció ante las dificultades, y que, con visión, disciplina y determinación, logró salir adelante sin perder en ningún momento esa humildad que lo acompañaba desde aquellos días en los que salía a vender bolsas en las calles para poder alimentar a su familia.

En las propias palabras de Augusto:

“Orgullosamente he sido ambulante, pero no toda la vida se puede ser así. Hay que ponerse etapas, trabajar muy duro, ser consecuente con tus actos y responsable; así conseguirás muchas cosas en la vida.”

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1 comentarios:

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Comprar en China Hoy - Lili delete 27 de enero de 2020, 15:25

Es una gran Historia y como lo hemos visto en otros relatos solo basta tener un sueño y dedicar todas sus fuerzas para conseguirlo, en el caso de Augusto, ahorro por 10 años que me imagino fueron de sacrificio para lograr ser lo que ahora es.

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